Seminario del Campo Freudiano - Sección La Plata de la EOL

Reseña Seminario de lectura de Jacques-Alain Miller -Los divinos detalles- Clase 16

Clase 16 – 22 de noviembre 2023

Reseña por Carina Nuñez

La última clase del Seminario estuvo a cargo de Mariano Peiró, quien abordó el capítulo XII:” El falo y la cuarta contribución”, del Seminario de Lectura de J.-A. Miller Los divinos detalles.

En el apartado “La renuncia pulsional”, Miller se pregunta qué es la renuncia pulsional y propone reconocerla como un nombre de la castración. Sitúa a la castración freudiana como una experiencia imaginaria y a nivel de la percepción del niño del cuerpo del Otro. Siendo la castración para Freud un fenómeno de percepción, se traduce en una amenaza dirigida a quien tiene el órgano. Miller deduce que a pesar de que la castración simbólica es una novedad lacaniana, ya estaba en Freud.

La conexión que se realiza entre la teoría de las pulsiones y la de la castración es la condición para entender al falo como significante. Si para Freud hablar de falo como significante vale para ambos sexos, para Lacan vale como símbolo de goce y como símbolo de la castración.

El docente propuso un repaso de las “Tres contribuciones a la psicología de la vida amorosa” de Freud, textos publicados entre 1910 y 1918 bajo los nombres de “Sobre un tipo particular de elección de objeto en el hombre”, “Sobre la más generalizada degradación de la vida amorosa” y “El tabú de la virginidad”; “La significación del falo sería “La cuarta contribución”.

Freud encuentra en numerosos casos en análisis una condición decisiva que hace al modo del encuentro amoroso en los hombres, esta condición específica es la del “tercero perjudicado”, hombres que se enamoran de mujeres que sean “propiedad legítima de otro hombre”, a la vez hay una segunda condición que para Freud tiene que tener esa mujer, ser “fácil”. Si se cumplen ambas condiciones, el hombre se comporta de una manera particular, si ella tiene que tener un rasgo de liviandad, el comportamiento de él será apasionado, con promesas y juramentos de fidelidad. Vive el encuentro como si fuera la mujer de su vida, mientras sostiene que sea de otro, es el modo en que el sujeto vive la relación, pero que va a hacer una larga serie de elecciones en el mismo sentido. El siguiente rasgo señalado por Freud como modo de conducta que tienen hacia ella es la de rescatarla por amor. Y eso se impone por las condiciones que tiene que cumplir para su elección, ciertos rasgos de facilidad y de fragilidad. La ama, pero necesita protegerla, transformarla con su amor, rescatarla.

La segunda contribución, Freud habla de un rasgo más universal, la degradación y además dice por qué eso vale también para la mujer. Pasa de lo particular a lo general para introducir en el nivel más universal el clivaje del objeto, para decirnos que no hay otro sexo como tal, hay por lo menos dos valores del otro sexo, en el caso del hombre, hay, por lo menos, la madre y la dirne, es decir, no está confrontado al otro sexo como tal sino a dos valores del otro sexo.

En la tercera contribución, “El tabú de la virginidad” introduce la función fálica, la posibilidad de formalizar el valor sexual a partir de la función fálica. El valor sexual es una cuestión de significación, y Lacan continuó esa conceptualización de Freud cuando dijo que se trata de la significación del falo.

Lacan con su cuarta contribución, “La significación del falo”, reordena las dos primeras contribuciones de Freud a partir de la teoría de la castración, que aparece en “El tabú de la virginidad”.

La tesis freudiana, en tanto privilegia la interpretación edípica, es que la madre dirige, condiciona las elecciones de objeto del hombre. Como en la primera contribución con “la mujer del otro”. La tercera “El tabú de la virginidad” es un texto hecho para mostrar siempre al padre detrás de las elecciones de objeto en la mujer. Miller dice que allí ya hay otra cosa que el Edipo, lo que se introduce es la función fálica, la posibilidad de formalizar el valor sexual a partir de la función fálica. El Edipo aparece como una anécdota presentada por Freud para hacer entender, para dar cuenta de la pérdida de goce y del símbolo de la pérdida de goce. Es decir, del falo como símbolo a la vez, del goce y de la pérdida de goce.

Lacan presenta entonces como contribución a la psicología de la vida amorosa a “La significación del falo” con la misma lógica que Freud, una lógica de convergencia y divergencia. Así, para la mujer la vía predominante es la convergencia entre amor y deseo en el mismo objeto. Para el hombre, la divergencia de amor y deseo hacia dos objetos. Utiliza la misma lógica, pero desplazándola. Es por eso que “La significación del falo” se inscribe como una cuarta contribución dice Miller.

Siguiendo a Miller (2020:262), “Lacan formuló con todas las letras que no es la ley, es decir, edípica, la que impide el acceso del sujeto al goce. Al contrario, para que haya ley, para que la metáfora paterna funcione hace falta que el goce haya sido prohibido. Y decir “prohibición del goce” no es más que otro nombre del renunciamiento de las pulsiones”.

El texto “La significación del falo” repite, en cierto modo, la “Psicología de la vida amorosa” y al mismo tiempo completa el funcionamiento conceptual presentado por Freud. Esta concepción implica un fin de análisis donde no se trata de curarse del amor, se trata más bien de una transformación de la transferencia, no de su desaparición. Es un final de análisis donde el descubrimiento del A barrado, de que no hay Otro del Otro, da lugar a una invención.

De este modo el amor lacaniano, en su originalidad con respecto al amor freudiano, es invención. En Freud, al contrario, toda la teoría del amor se dirige a mostrar que el amor es repetición. El Edipo freudiano significa que el amor es repetición y eso parece mostrar sus contribuciones a la vida amorosa: cuando amamos no hacemos más que repetir; encontrar el objeto no es más que reencontrarlo y todo objeto de amor es sustitutivo de algún objeto fundamental, previo a la barrera del incesto. Todo está hecho para demostrar el amor como repetición.

La vertiente más original del amor lacaniano es, al contrario, que el amor es invención, elaboración de saber, que el amor es un modo de dirigirse al a a partir del Otro del significante. Así, según la tesis lacaniana hay nuevos amores posibles.

Sobre el final de la clase, Peiró presentó una viñeta clínica dando así lugar a la conversación.

Agenda

JULIO

Miércoles 03

– 15.30hs Seminario de Casos I
– 17.00hs Seminario Clínico
– 18.30hs Seminario Introductorio

Sábado 06

– 10.00hs Seminario de Casos III
– 11.30hs Taller de Escritura

Miércoles 10

– 17.00hs Seminario de Lectura de Lacan
– 18.30hs Seminario de Lectura de Miller

Sábado 13

– No hay clases.

– VACACIONES DE INVIERNO –
Sábado 27

– 11.30 Seminario Avanzado

Miércoles 31

– Es 5° miércoles, no hay clases.