Seminario del Campo Freudiano - Sección La Plata de la EOL

Reseña Seminario Avanzado: Leer Aún- Clase 4

Clase 4 – 24 de junio de 2023

Reseña por Laura Arroyo

En esta oportunidad contamos con la participación de Natalia Cejas, docente en la UNLP y cartelizante de la Sección, quien se encuentra realizando una tesis sobre el goce femenino. Con la interlocución de Gabriela Rodríguez, se trabajó sobre el capítulo VI “Dios y el goce de La/ mujer”, del Seminario 20, Aún.

Gabriela Rodríguez comenzó señalado que los problemas que Lacan aborda en este capítulo están en estado de elaboración. Subrayó al menos dos advertencias que hace Lacan respecto de este goce (femenino), que apuntan a que no nos apresuremos a recoger sus resonancias demasiado pronto.

Ubicó que el goce femenino se presenta por el lado de la pura experiencia y que su paso a la dimensión del saber es problemática, no solo para Lacan sino para los mismos místicos a los cuales Lacan se refiere. El riesgo –señaló Gabriela- es mistificar este goce, en el sentido de falsear la cosa.

Se detuvo en la “y” del título que preside la clase, que pone en conjunción dos entidades absolutamente paradojales, La mujer, matema en el que la tachadura del artículo indica su no existencia, y Dios, que ¿existe? Dos entidades que se pondrán entonces en relación considerando el problema de la existencia. También señaló la cuestión de la creencia, que cobrará un estatuto de especial importancia en lo que sigue de la enseñanza de Lacan, y el problema del materialismo, esto es, cuál es el materialismo concernido en el discurso analítico. Este se traduce en una noción que viene siendo trabajada en diversas clases del Seminario 20 con el nombre de “significancia”.

Natalia Cejas, a su turno, abordó el “goce femenino” señalando que no es del todo evidente la lectura que suele hacerse de este sintagma, ya que se lo refiere a cosas muy diversas. Su investigación en torno al goce femenino en la enseñanza de Lacan, intenta realizar un primer trabajo de “desambiguación” -como se dice en el marco de las investigaciones de la universidad. Partió de considerar que en el Seminario 20, la formulación del goce femenino ocupa un lugar fundamental y sobre todo en las clases VI y VII, que marcan una torsión en su enseñanza, donde Lacan empezará a servirse de la topología de los nudos.

Indicó la importancia de tener presente algunas cuestiones que venimos trabajando en clases anteriores de este seminario, como la cuestión de la significancia, de la que habló en su clase Florencia Dassen. La sustantivación del adjetivo pone en juego la cuestión de la sustancia y esto alude a cierta materialidad, que tiene que ver tanto con la materialidad del sonido en relación al campo significante, como con la materialidad del cuerpo. La significancia nos invita a pensar ese plano misterioso en el cual el significante se hace carne. Lacan vuelve a todo esto en esta clase, señalando ese punto de disrupción entre el saber y el S1 para pensar qué sería leer a la letra. Recordó también Natalia que es necesario tener en cuenta lo trabajado en la clase anterior en relación a la ética a Nicómaco, la variación de la órbita elíptica y el utilitarismo de Bentham, porque todas estas referencias le sirven a Lacan para pensar los modos de declinación del todo.

Lacan retoma en esta clase lo que en la clase anterior llamó la “otra satisfacción”, la satisfacción de la palabra. Con cierta ironía y ante un auditorio repleto hace todo un deslizamiento que va del pasearse entre los oyentes de modo ‘justito’ a la cuestión del ‘justamente’ y del ‘todo justo’ o ‘algo justo’. Con esto retoma lo que dijo sobre Aristóteles en la clase anterior sobre el prosdiorismo del ‘todos’. Natalia apuntó que Lacan está intentando allí plantear cuál es el modo de declinación (del todo) que interesa a la práctica analítica, algo que no se entiende rápidamente. Primero hay que leer, antes de comprender, se puede leer sin comprender. Es la comprensión lo que a veces obstaculiza la lectura, -señaló.

En este momento, Lacan lleva aún más lejos la consecuencia del no hay relación entre los sexos, enunciando que lo que la suple (a dicha relación) es lo uniano, el haiuno. En el discurso de Freud, que utiliza una metáfora biologicista, esto se presenta como el Eros, la tendencia a la fusión que haría Uno del Dos. Lacan, por el contrario, plantea que para lo uniano la referencia no es biológica sino que se ubica en “el nivel de la lengua”. A este Uno, que no es el mismo Uno de Freud sino la invención de un Uno nuevo, lo presenta como un Uno absolutamente sólo.

En este punto Natalia subrayó que para Lacan el psicoanálisis debía interesarse por el problema del amor a Dios, abordado por la filosofía. Algo de esto ya lo había tomado en las clases en Sainte Anne, provocando un eco sobre todo en los filósofos, a quienes Lacan endilga una posición materialista. Por eso menciona aquí cierta crítica que había recibido respecto de que ponía entre el hombre y la mujer al Otro, y que eso no sería sino otro de los nombres de Dios. En todo caso, señaló Natalia, no se trataba de un intento de laicizar sino más bien de exorcizar a Dios. Sin embargo, en esta clase Lacan intenta mostrar en qué Dios existe. Existe, pero lo hace bajo un modo que no complacerá a los teólogos -señaló- porque ese Otro, si hay Uno sólo, será entonces prueba de que algo tiene que ver con el Otro sexo.

Nuestra invitada nos recordó que Lacan había abordado esto en el Seminario de La ética del psicoanálisis, cuando trabajó el amor cortés como forma de sublimación del obstáculo. En esta clase, se detiene en la noción aristotélica de obstáculo, jugando con el equívoco entre éntasis (obstáculo) y éxtasis. Es este lugar del obstáculo lo que estos lectores críticos localizaron en “La instancia de la letra…”, y Lacan dice que gracias a haberlo odiado, pudieron des-suponerle un saber y realizar una lectura.

Natalia indicó que esta referencia de Lacan es una invitación a que nos interesemos por el abordaje que se hace del amor a Dios en el campo de la filosofía. Para ver justamente si podemos cernir un modo de declinación del todo que interese a nuestra práctica.

Volviendo sobre los filósofos materialistas, apuntó que Lacan diferencia su posición respecto de la concepción del ser, de cualquier ontología. Para él el pensamiento es goce, lo cual lo separa de cualquier tradición filosófica que sostenga el ser en el pensar. Localiza el goce del ser y vuelve sobre los místicos a partir de entramar este goce del ser con el goce del Ser Supremo, es decir, el amor a Dios. Advirtiendo que, en todo caso, lo que se opone al ser es lo que denomina “el ser de la significancia”, que localiza por fuera de cualquier proyecto del materialismo filosófico. Este ser de la significancia es entonces el goce del cuerpo, al que Lacan diferencia del goce del ser o del pensamiento.

En este punto la pregunta que se impone es ¿qué sería gozar del cuerpo si no hay relación sexual? Instalada esta pregunta, Lacan avanza sobre las fórmulas de la sexuación. En esta parte de su clase formula otra nueva declinación del todo. Natalia propuso leer las fórmulas de la sexuación como si fueran una suerte de mapa, señalando que no se trata en ellas de una lógica clasificatoria de personas.

Las fórmulas pertenecen a una construcción que viene llevando Lacan. Son el resultado de un ordenamiento matematizado del goce, tanto del goce fálico como de ese Otro goce (femenino). Es la operación de la función fálica lo que permite el acceso al uso del cuerpo del otro. Ceñido en particular aquí en relación a la experiencia masculina de acceso al goce del cuerpo de la mujer. Deriva por la cual se introduce en el Seminario que el “no hay relación sexual” sólo permite el goce del cuerpo si se trata del cuerpo del otro. Lo que lleva a pensar en el modo en el que debe leerse la negación del artículo femenino singular. Propone que allí no se trata de la falta de un significante sino de la presencia de un significante que no puede significar nada. En este sentido, señala que el ser “no toda” permitiría acceder a un goce suplementario. No se trata de una falta sino de algo en más. Un goce del cuerpo que estaría en más. Pero la dimensión del saber en juego respecto de esta modalidad de goce introduce una novedad en el plano del saber, que parece anticipar lo que dirá en la clase siguiente respecto del nudo, que representa la cuestión de su saber en el goce femenino. Se trata de una experiencia que genera un cortocircuito con el campo del saber ya que hay una dimensión sentida en la experiencia de goce que no admite, o no del todo, la articulación significante. La suposición de que en el Otro eso sabe y que por lo tanto el inconsciente habla, el inconsciente que hasta ahora era descifrable, no se verifica en esta experiencia. Es este quedar en suspenso frente a esta experiencia de goce lo que llevara a Lacan a leer a los místicos.

Agenda

MARZO

Sábado 09

– 10.00hs: Conferencia de Apertura. Invitado: Mauricio Tarrab

Miércoles 13

– 15.30hs Seminario de Casos II
– 17.00hs Seminario de Lectura de Lacan
– 18.30hs Seminario de Lectura de Miller

Sábado 16

– 10.00hs Seminario de Casos III
– 11.30hs Taller de Escritura

Miércoles 20

– 15.30hs Seminario de Casos I
– 17.00hs Seminario Clínico
– 18.30hs Seminario Introductorio

Sábado 23

– 10.00hs Seminario de Casos IV
– 11.30hs Seminario Avanzado

Miércoles 27

– 15.30hs Seminario de Casos II
– 17.00hs Seminario de Lectura de Lacan
– 18.30hs Seminario de Lectura de Miller

Sábado 30

– Es 5° sábado, no hay clases.