Seminario del Campo Freudiano - Sección La Plata de la EOL

Seminario: Leer a Lacan- Clase 9

Clase 9 – 2 de agosto de 2023

Reseña por Magalí Gauna

El noveno encuentro del Seminario Leer a Lacan estuvo a cargo de Paula Vallejo, quien abordó la lectura del apartado IV de “La dirección de la cura y los principios de su poder”, titulado “Cómo actuar con el propio ser”.

Paula nos introdujo en la lectura proponiendo que en el concepto deseo del analista, inaugural en este texto, encuentran su punto de aplicación las tres dimensiones trabajadas en capítulos anteriores: táctica, estrategia y política, -es decir, la interpretación, la transferencia y la interrogación sobre el ser del analista.

En cuanto a la idea del ser, señaló que Lacan lo liga a la palabra y a la falta, diferenciándose de los posfreudianos, quienes afirmaban que el analista cura por su ser, vía la identificación.

1-Lacan toma a Ferenczi, y su concepto de transferencia como introyección de la persona del médico en la economía subjetiva. Cuestiona que esta idea deja por fuera la dimensión simbólica y ubica que de lo que se trata es de la relación con el significante fálico y no de la incorporación del falo imaginario, representado por la persona del médico. Critica también su idea de fin de análisis por considerar que no puede separarse de la dimensión imaginaria de la transferencia y propone leer en esta posición un reconocimiento a la carencia de ser del sujeto como el corazón de la experiencia analítica. Dirá que lo que hay de ser es el deseo, la falta, resituando esta carencia de ser en la dimensión simbólica.

2-Seguidamente, Lacan toma a E. Sharpe y su desarrollo sobre la necesidad del neurótico de justificar su existencia. Paula enfatizó esta “pasión” del neurótico, que se constata en la clínica, y señaló que Lacan la aborda como un testimonio que va en consonancia con su idea del estatuto de la falta en ser del sujeto, en tanto efecto del significante. El sujeto no es sustancial, sino vacío y la pasión del neurótico se puede ubicar como el modo de justificar ese vacío.

3-Lacan criticará luego la orientación de la escuela inglesa sobre el fin de análisis por identificación con la persona del analista, argumentando que desconoce la función del significante, haciendo del analista el objeto amable que colma la falta, desde el plano imaginario. Para Lacan, esta es una salida fallida, ya que con la identificación se intenta obturar la falta.

Lacan reorienta allí la cuestión poniendo el énfasis en el significante y la dialéctica con el Otro. La docente subrayó que ir por la vía de la identificación al objeto es taponar la castración sin dejar lugar al deseo. Ello es mortificante. Si de algo hay que curar al sujeto es de la identificación, por lo tanto la orientación iría a contrapelo de su reforzamiento.

La docente, nos trajo la referencia de la conferencia de J-A Miller del año 2013 titulada “El Otro sin Otro” que continúa la línea iniciada hacia el final de este escrito, donde nos encontramos con la imagen del dedo levantado del San Juan de Leonardo que apunta “al horizonte desahabitado del ser”. En este sentido, -indicó- la interpretación del deseo debe apuntar a “ese horizonte deshabitado del ser”. Abordó esta imagen como una alusión al S(A/) como punto final del análisis: “asumir la nada que uno es en el inconsciente”, un fin de análisis que hace del sujeto un desengañado del Otro.

4-Lacan indica que para estar a salvo de obturar la falta vía identificación hay que orientarse por el deseo tomado como causa, que va en contra de la identificación.

El analista ocupando el lugar del Otro debe rechazar el poder de la sugestión que le otorga ese lugar y abrir el camino de la transferencia y del deseo. Paula nos trajo otra referencia de Miller, que dice que se trata de elegir entre el poder y la verdad -del deseo- y que la acción analítica tiene que renunciar al poder. Y que Lacan nos permite leer, entonces, que el ser del analista es el deseo del analista. Que este actúe con su propio ser implica que actúa con el deseo del analista que sabe de la carencia de ser.

5-Lacan continúa con una crítica a la comprensión e indica “vale más no comprender para pensar“. Toma el fantasma oblativo del obsesivo, que tapona la posibilidad de una reflexión ética, por no confrontar con el deseo del Otro y la angustia que eso suscita.

7-En relación a la posición del analista, Lacan indica no responder a la demanda del paciente -que es demanda de presencia- porque de hacerlo no serían más que palabras y lo que está en juego es otra cosa que hay que hacer surgir en el análisis.

8-En este sentido, critica a Ida Macalpine quien no respondía a la demanda para producir una regresión, acceder a recuerdos infantiles y hacer consciente lo inconsciente. Por el contrario, Lacan postula que la regresión operativa es significante, que favorece la aparición en el discurso de significantes de la demanda, de las marcas de los puntos de detención de la pulsión.

9-Lacan nos recuerda que toda demanda es demanda de amor, y “que el analista no tiene otra cosa que darle. [Pero] Incluso esa nada, no se la da” y hace que le paguen por esa nada. Lo que da es su presencia desde un lugar de A/, como sujeto deseante, para favorecer la emergencia de la palabra.

10-Luego, Lacan plantea que la identificación primaria se produce en la demanda más antigua, que no solo satisface las necesidades, sino que las fragmenta y modela en la estructura significante. En este sentido, la satisfacción no es la del instinto, es la de la pulsión, lo que supone que no hay objeto adecuado a la satisfacción.

Paula nos trajo una referencia de F. Schejtman en relación a la identificación primaria, simbólica, ligada al tiempo lógico de la alienación, donde el sujeto se constituye identificándose al S1 que proviene del Otro. El autor postula que en esa identificación primaria, se produce al mismo tiempo una fijación de goce: identifijación. El sujeto de esta identificación será un sujeto petrificado, alienado al S1, que Lacan denominó sujeto del goce.

Volviendo al escrito, encontramos otra crítica a los posfreudianos en cuanto a plantear como fin del análisis la identificación con el superyó del analista, considerándolo como representante del Principio de Realidad, lo que daba como efecto un sujeto más adaptado a la realidad. Para Lacan, en cambio, es el lenguaje lo que estructura la realidad. Son los S1 de las pulsiones reprimidas los que ordenan la realidad del sujeto. El superyó aquí no es más que un empuje al goce. De lo que se trata en un análisis, entonces, es de cuestionar el superyó y generar un quiebre en el sentido de realidad. Podría decirse que un sujeto analizado es un poco un “inadaptado social”, transmitió la docente.

11-Se concluyó la puntuación del texto señalando que si Lacan evoca el deseo del analista es para despertar al analista del goce que invade el dispositivo analítico. El deseo del analista apunta a preservar el deseo. Lacan considera que el ser del analista es el deseo del analista.

Finalmente, Paula invitó a pensar la estrategia de la transferencia en términos del cálculo del sujeto que puede hacer el analista para saber cuál es el semblante que conviene adoptar en cada caso. Paula situó que a partir del Seminario 17, el analista ocupa el lugar del semblante, puesto que lo real sólo se aborda a partir de él. Consentimos semblantear ese real, ese goce pulsional encarnado en el objeto a y ocupar ese lugar con la idea de que en el curso del análisis, ese goce encarnado pase del lugar del Otro al lugar subjetivo. Ya no hablamos de un ser como vacío sino de un ser ligado al plus de goce. Podemos pensar entonces el saber hacer con el semblante como un modo de operar con el ser en el análisis, donde el analista encarnará el plus de goce del analizante.

Mariella Lorenzi aportó, a tal efecto, un recorte del texto de Esthela Solano Suarez titulado Tres segundos con Lacan. Y Paula, por su parte, nos presentó una entrevista realizada por Judith Miller a Rosine Lefort, sobre su experiencia como analizante de Lacan.[1] La misma se titula “El camino de cresta sobre la duna”. Posteriormente, la clase se abrió a la conversación y al comentario con los asistentes.


NOTAS

  1. Miller, J. “El camino de cresta sobre la duna”, Revista Lacaniana n° 14, Junio 2013, pp. 129-136.

Agenda

ABRIL

Miércoles 03

– 15.30hs: Seminario de Casos I
– 17.00hs: Seminario Clínico
– 18.30hs: Seminario Introductorio

Sábado 06

– 10.00hs: Seminario de Casos III
– 11.30hs: Taller de Escritura

Miércoles 10

– 15.30hs: Seminario de Casos II
– 17.00hs: Seminario de Lectura de Lacan
– 18.30hs: Seminario de Lectura de Miller

Sábado 13

– 10.00hs: Seminario de Casos IV

Miércoles 17

– 15.30hs: Seminario de Casos I
– 17.00hs: Seminario Clínico
– 18.30hs: Seminario Introductorio

Sábado 20

– 10.00hs: Seminario de Casos III
– 11.30hs: Taller de Escritura

Miércoles 24

– 15.30hs: Seminario de Casos II
– 17.00hs: Seminario de Lectura de Lacan
– 18.30hs: Seminario de Lectura de Miller

Sábado 27

– 10.00hs: Seminario de Casos IV
– 11.30hs: Seminario Avanzado